Los veinte años de Ale

Los veinte años de Ale

Ayer comenzamos a preparar el cumpleaños de Ale. Le hicimos una tarjeta en la que escribimos veinte palabras que nos recuerda su presencia. Obviamente el ejercicio fue con su hermanito. Giacomo no dejaba de darme ideas: rulitos, sonrisa, dulce, miel, buena, cariñosa…así hasta completar las veinte.

Ale cumple veinte años, me lo he repetido todo este mes o quizás el año entero. Ella sabe por qué. El país entero se convulsiona un día como hoy. Hay un hecho histórico que siempre señalará este día como imborrable en la memoria y más por los últimos reconocimientos al GEIN. Para nosotros como, lo apunté ayer, más que el empate en el fútbol y que las celebraciones históricas, este día es ella.

No quiero distraerme. Los veinte años de Ale han sido hermosos, llenos de sorpresas, de secretos de dulces y jugo de naranja. Ale es mi cómplice en las travesuras de mujeres. Mi compañera de compras y la mejor relatora de los incidentes del día.

Hoy preparé panqueques en su nombre. La fui a despertar silenciosamente. Era un día de atroz trabajo y lo mejor era estar las dos juntas en la misma cama hasta que terminara el último sorbo del jugo de naranja.

Hoy pensé: quisiera siempre poder ayudarla en cumplir con parte de sus sueños. Sé que sus inmensas ganas de volar y de crecer son inconmensurables. Sé que despierta en medio de París, alguna vez, y que se pierde en las calles de Londres en búsqueda de los secretos de uno de sus libros favoritos. Ella viaja todo el tiempo. Coge sus sueños y los expande, los vierte entre mis manos, me llena de orgullo.

Es verdad que hemos tenido de todo en estos veinte años. Sin embargo, hoy recuerdo lo bueno que ha sido la vida con nosotros, las bendiciones que desde el cielo nos han llovido. Recuerdo, que rogué porque me pasara algo a mí, antes que a ella. Recuerdo que quise enterrar un llanto, una vez, cuando estuvo su corazón roto, recuerdo que fui dura cuando se equivocó y después mi abrazo quería perdonarla. Recuerdo su mano estiradita, su acurrucarse en mi cama-cada tarde fría-, también su mal humor cuando tiene sueño y cómo se oculta de la luz en medio de mil colchas y frazadas…

Ale ha sido mi sol. Ella lo sabe.

Es ahora una mujer que se prepara para estudiar, que ama la fotografía, que escucha música cada noche, que ve sus series interminables cada vez que puede, que le gustan los videos, las películas, las actrices, etc. Es una conversadora empedernida. Busca un jugo de fresa con leche solo para ella, un postre de fresas con leche y tener la piel y las mejillas sonrosadas como las fresas…

Es más, todavía.

La aventurera de los fines de semana, de las caminatas y los planes interminables. La paz de su hermano mayor y el juego en el menor. El equilibrio entre ambos. El cruce de energías y de saberes. Este año cumple veinte. No debo olvidar, la lágrima o lágrimas que dejé caer por mi cara cuando apachurraba las naranjas…No debo olvidar que suspiré y recé porque quería estar otros veinte con ella… y otros más…

Nada más. Celebremos ‘Felipito Tacatún’, ‘Magadalena quiejumbro mi noche’. Celebremos el día que descubriste el lenguaje y que nos alegraste con tu presencia, el día que llegaste y suspiraste por primera vez con tu almohada, el día que tuviste miedo, el día que no ha llegado aún…celebremos mi reina, mi sol.

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2 respuestas a Los veinte años de Ale

  1. Lilia dijo:

    Reconozco la complicidad ……….. un beso para las dos,

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