Paracaídas

La madre no acierta a coser el botón,
coge el hilo, emboca en el orificio
tuerce los ojos y se cansa.

La madre ausculta tus sentidos hasta dormir
sueña otros colores, otros lugares
quiere cuidar-te del frío.

Una madre
que guisa y al caer la tarde pone a tus pies dulce de membrillo.

Una madre que no ha sabido
que no sabe
que se come los hilos o los arranca.

Una que está vestida de rojo
al borde del llanto y cuece habas por las noches.

La madre que no acierta a coser el botón, ni las medias
recoge tu llanto y lo esparce en el trigo
sumerge las hojas en el barro
sepulta el dolor de los hijos.

Una que sale disparada

(Como quien no quiere la cosa)

como si volara en paracaídas

solo
para
sostenerte

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