Las amistades

En los últimos cinco o seis años hemos estado muy bien acompañados. Hablo de ‘compañía’ en diferentes sentidos. Nos ha acompañado la familia, los parientes cercanos, los amigos, los hijos de los amigos, etc.  También nos han acompañado especialistas, psicólogos y maestras. De todo un poco… y en los últimos tiempos, debo contar como muy importante, la presencia de los vecinos y el parque.

Cuando hemos analizado juntos qué amistades son las más beneficiosas para nuestro hijo, el más pequeño, es una constante la idea de que él necesita cerca gente afectiva, creativa, tolerante, flexible, entusiasta, además de musical. Necesita situaciones bastante organizadas y con tiempos bien establecidos. Necesita ver a sus papás tranquilos y calmados, necesita calma y alegría en los amigos de los papás, necesita conocer el plan de lo que haremos de comienzo a fin. Y es que en esto de las interacciones sociales es en donde él tiene algunas de las mayores dificultades. Sin embargo, cuando está cómodo, cuando es tomado en cuenta, cuando se siente querido, no hay dificultad que lo desanime.

Nos pasa a menudo, que además, tenemos la sensibilidad a flor de piel. Debe ser resultado de tanto, de tanta conversación, observación y de no querer equivocarse con él (que necesita mucho de nosotros). Es esto de tener la piel, los sentidos y las emociones conectadas. Entonces, hemos aprendido a cuidarnos…o por lo menos, tenemos lecciones aprendidas, varias.

Hemos aprendido a anticiparle los momentos y lo que pasará. En esa idea de que entienda el tiempo, las horas y los días, hemos querido que él mismo aprenda a organizar, sepa cuándo termina y cuándo comienza algo también. Hemos aprendido a ayudarlo a controlar cada vez más sus reacciones abruptas (que le hacen tanto daño). Sabe que estas reacciones lo ponen triste y ponen triste a los que él más quiere: sus papás o sus hermanos o alguna amiga o amigo. Hemos aprendido que esto último de tener ‘amigos’ es una tarea dura, exigente y con plazos extensos. Sin embargo, en las últimas actividades sociales: se ha mostrado colaborador, amable, atento. Ha mostrado la intención de perdurar en la memoria del otro, ha mostrado que le es importante jugar con ese ‘otro’ que aparece de pronto y le conversa.

Lo mismo en la piscina. Sus ganas de aprender se pelean, en todo momento con sus ganas de jugar y conocer a los niños que nadan con él. He pensado, además, que el agua es en realidad su esencia, que no hay ser más libre que él en el agua, que su cuerpito se amolda, que se estira, patalea y bracea, solo por entenderse más… metafórico, totalmente. Lo cierto es que veo avances y cuando choca con alguien, como hoy, la pena me duele en el alma. Lo llamo y le digo: Tú sabes que no puedo salir corriendo a verte, sabes que no debes golpear a nadie…habla mi vida, di lo que piensas sin pelea, sin pegar…entonces, me dice que quería comer algo o tomar leche. Es faltó-le replico-que digas qué es lo que querías, en voz baja, sin gritos ni pleitos. Ahora pide perdón.

Creo también que así como él ha avanzado en esto de sus vínculos, nosotros también. Hemos aprendido a decir mejor lo que sentimos y pensamos. A hacerle saber al otro lo que nos molesta o duele. Decir lo que pensamos cuando alguien nos trata mal o cuando alguien no valora lo que le ofrecemos como amigo o amiga. Hemos aprendido a tomar distancia de eso que no nos gusta, conversarlo entre nosotros dos o cuando estamos los cinco, con los grandes. Hemos aprendido a conversar, creo que es delicioso decirlo, aprender a escucharse y saber que el juicio del otro y su criterio es valioso. Hemos aprendido a analizar también y me llena de orgullo escribirlo.

Nos ha pasado en infinidad de situaciones que hemos disculpado y siempre ‘entendido’ porque tal es así y la otra es asá. Seguramente, también, varios de nuestros amigos/amigas han debido disculpar el que uno de nosotros sea bocón o que alguna actitud sumisa mía, los rebele. A estas alturas, solo queremos cerca amigos que nos hagan bien, que nos llenen de cariño, que quieran mucho a nuestro hijo, y que también quieran a mis hijos. A estas alturas, digo, porque el tiempo pasa, porque esta es una sola vida y porque aquí, en este mundo y de este mundo, solo quiero llevarme los afectos conmigo. De eso se trataba esto, de hacer saber para qué son las amistades, para qué cuentan, por qué son importantes, por qué tener amigos que valgan la pena alegra el alma, por qué tomar distancia de algunos o algunas es a veces necesario, no digo para siempre, digo, mientras sea urgente e importante para nuestras vidas.

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2 respuestas a Las amistades

  1. Sil dijo:

    Ceci, super cierto lo que dices. Un besote sil.

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